(Los diálogos están señalados por +, que hace referencia a la chica y por - que hace referencia al chico)
-Hola
+Hola...
-¿Qué te ha pasado?
+Nada
-A mi no me puedes engañar y lo sabes, dímelo te juro que no me reiré ni nada parecido.
+Si yo no te puedo engañar tú a mi tampoco y sabes que te reirás de lo que diga, siempre te ríes de todo.
-Me gustaría que te fíes de mi por una vez en tu vida.
+Ya me he fiado de tí muchas veces.
-Por favor, te noto rara y no quiero que estés así, ¿me puedes decir qué te pasa?, pronto me tendré que ir.
+¡¡¡Ves!! Es eso, es lo que no entiendes, que yo necesito más de ti, que te quiero con todas mis fuerzas, que ocupas mi pensamiento, que el noventa por ciento de mi mundo gira alrededor tuyo, y tú pasas de todo, ignoras lo que te digo, te ríes en mi cara, y yo, mientras, como una tonta, triste, sufriendo y amándote cómo nunca nadie lo hará.
-Gracias, gracias por decírmelo, es justo lo que quería oir de ti. Sabes, he pasado noches en vela pensando cómo entretenerte cómo darte algo para que al día siguiente necesites hablar conmigo, para que el mundo te deje de importar y que solo empecemos a existir tú y yo, te necesito en mi vida, y nada más me importa, siento que hayas tenido que sufrir, pero compréndeme, tenía a una diosa delante, quizá fui egoísta, pero no te quiero perder nunca.
miércoles, 11 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)