Quiero encontrar la tranquilidad, quiero el descanso total, quiero llegar al final del horizonte.

Buscar este blog


lunes, 28 de junio de 2010

Expresar lo inexpresable

Quién fue quién dijo que había sentimientos que no se podían explicar, sensaciones que no se pueden transmitir y reacciones que no puedas conocer...

Que venga esa persona y me diga que no me puedo reir cuando esa persona me mira y leo un su mirada la mayor comedia existente.
Que me digan a mi que no se puede llorar oyendo los suspiros de lamento que cubren el aire

domingo, 20 de junio de 2010

Perdámonos...

Ven, piérdete conmigo por este gigante mundo. Ven y vamos donde nadie pueda vernos, arriésgate por una vez en la vida a hacer lo que quieres y no pienses en lo que puede puede ocurrir después. Vamos que este territorio es enorme, y habrá un buen lugar donde esconderse, donde pase el tiempo más despacio.
Vayámonos juntos, a donde se encuentra la línea del horizonte   nos convertiremos en aire y flotaremos hasta el cielo, nos convertiremos en estrellas y alumbraremos juntos nuestro mundo, seremos las estrella más bonitas de la galaxia y alumbraremos el cielo.
Vamos juntos y nos podremos fundir con el mar y viajar viendo cada ricón más escondido  del mundo, vámonos y olvidemos todo lo conocido quedaremos solos tú yo...


Pérdamos, pérdamos aunque nunca puedan entender lo que hicimos, aunque el riesgo se enorme, y tengamos miedo a lo desconocido...

Pérdamos y asi juntos siempre recordemos lo que sentimos...:)

miércoles, 16 de junio de 2010

Un nuevo mundo...

Divesé unas nubes más suaves que el algodón, un rayo de sol me cejó nada más pasar a la primera estancia, era de color rosa y con un toque de  jardín inglés. Era como esos lugares en los que te sumerges una mañana típica de lunes a primera hora en clase de historia, un lugar extraño a la par que perfecto a donde mis sentidos habían logrado llegar. Esnifé velozmente el aroma al que me había sometido, olía a rosas, a vainilla, a caramelo, a todo lo más dulce  y amoroso de este mundo dividido entre el sentimiento más profundo al que llegaras a acariciar, y hablando de caricias, el aire de aquella atmósfera era como dulces rozamientos de la mano más sueve del mundo que casi no sentías que te tocaba fuertemente pero tampoco era como si te hicieran  cosquillas, algo intermedio entre lo rudo y lo suave que creaba lo más perfecto de este mundo... ¿Cuántas maravillas se pueden sentir en un instante?

miércoles, 9 de junio de 2010

Sentía a las gradas corear mi nombre,,,

Sentía a las gradas corear mi nombre, el viento rozando mi cuerpo, el sudor que bajaba desde mi frente a mis piernas, sentía que el brazalete de presionaba el brazo derecho, sentí que flotaba en el aire. Yo tenía que tirar el último penalti, si le ganabamos campeones del mundo, si le perdíamos habría fallado a un país entero...
Era la segunda ocasión en la que me tocaba tirar este penalti,la otra vez... Le había fallado, esta no sería una más.
Caminé cinco pásos hacia detrás, visioné el ángulo superior derecho de la meta. Fijé mi vista en el portero, me miraba frunciendo el ceño, pegó algunos saltitos como intentando distraerme, pero no lo conseguiría.

El árbitro se acercó a mi y me dijo: -Diez segundos más y tiras, órdenes de arriba.
Aquellos segundos se me hicieron enormes, miré al cielo, miré a mis compañeros, todo se quedó en silencio, pitó el árbitro, di cuatro zancadas  y a la quinta golpeé el balón con todas mis fuerzas, entró, rozó levemente el larguero, y al ir con efento  tocó el cesped dentró de la portería.
Se hizo el silencio unos instantes y después lo gritos ensordecieron el mundo glorificándome como amo, santo y dios de este deporte, consagrándome como un enorme del balompié.

Sus últimas palabras...

Parece singular que aquella persona  a la que yo amé con todas mis fuerzas, aquella por quién sufrí hasta el último día esa por quién moriría una  y mil veces... Ni si quiera se despidiera de mi con un te quiero, pero aquello no me importó, yo sabía que me amaba simplemente me dejó escritas en una hoja estás palabras:

¡QUÉ NO SE TE OCURRA LLORAR! No gastes ni una sola lágrima en algo que ya no tiene solución, mi final está al caer y solo quiero ofrecerte unos instantes para mostrarte y revelarte lo que nunca quise llevarme a la tumba.
Cada segundo que me pasé mirándote, fue para esculpir tu cuerpo en mi mente.
Cada instante en que inhalé con fuerza el aire, fue para no olvidar tu olor.
Cada vez que hablabas y yo cesaba mi voz, fue para quedarme con tus frases más bonitas.
Cada vez que abrí con fuerza mis ojos, fue para capturar toda la luz que radia tu sonrisa.
Cada vez que toqué tu cuerpo tan despacio, fue para no olvidar que se siente al tocar las nubes del cielo.
Cada vez que te besé a destiempo,  fue para  captar el sabor de tu boca.
Cada vez que te pedí que estuvieras en silencio, fue para sentir tu aura.
Cada minuto en que agarré tu mano con fuerza, fue para  que  los ángeles no me sacaran del cielo en el que me tenías.

Y con esto  un adios concluyo aqui mis últimas palabras, para que sepas la verdad, lo que fuiste para mi y lo que siempre serás porque sabes que nunca, vaya a donde vaya, te podré olvidar.